Conduciendo una Motocicleta

¿CÓMO ME PREPARO MENTALMENTE?.
Básicamente, se requieren tres ingredientes: concentración, madurez y disciplina.

CONCENTRACIÓN. La concentración se requiere todo el tiempo, desde visualizar el recorrido mentalmente, antes de arrancar la motocicleta, hasta detectar y comprender los signos que nos indican a qué velocidad puede ser tomada una curva. Concentración para leer correctamente las curvas desconocidas y reunir información que nos permita identificar un peligro potencial. La carretera nos brinda una gran cantidad de información, información que debemos aprender a detectar e interpretar, para poder tomar una acción adecuada, esto lo vamos a lograr en la medida que desarrollemos nuestra habilidad y experiencia, dentro de un marco constante de concentración.

MADUREZ. Madurez implica conducir a tu propia capacidad. Resistir la tentación de rebasar en una curva ciega, o de competir con otros motociclistas en la carretera.
Un conductor maduro, es capaz de conducir despacio cuando es necesario, y evalúa los riesgos antes de hacer un movimiento. Si no tienes madurez para saber cuándo conducir despacio, nunca deberías conducir rápidamente.
Requiere madurez, reconocer los errores de conducción, en lugar de echarle la culpa a otros, o a la motocicleta misma.

DISCIPLINA. Se requiere de disciplina, para no ir rápido en lugares inadecuados, como: poblaciones, entronques, entradas y salidas de autopistas, carreteras congestionadas y/o con lluvia, y/o de noche. etc.
Un motociclista experto dijo: “puedes correr en todas las carreteras parte del tiempo, en algunas carreteras, casi todo el tiempo; pero lo que no debes hacer es correr en todas las carreteras todo el tiempo”.
Todos conocemos dos o tres carreteras que nos permiten la libertad de disfrutar de una motocicleta rápida a fondo, entonces, ¿por qué correr en lugares estúpidos?.

Por José Manuel Olmedo