Mi primera moto por Roger Magar

En 1950 cuando tenía 14 años, un amigo de mi padre, importó de Europa un lote de sobrantes de guerra, entre los que se encontraban motonetas Corgi con manubrios plegables, para caber en un cuerpo de bomba y ser arrojadas por paracaídas en apoyo a los comandos. 
Su motor era un Villiers de 100 cc las ruedas eran 3X10 (ahora se llamarían 75/100 X 10), solo una velocidad, pero sin sistema automático, punto muerto hacia abajo y primera y única velocidad hacia arriba, de manera que si la palanca golpeaba el suelo la velocidad no se salía, tal como se sigue usando en las motos de carrera. Fuimos a probar las motonetas a lo que es ahora la segunda sección de Chapultepec, las dos familias y tres motonetas. Quedé fascinado, simplemente ya no me quería bajar y me propuse hacerme de una a pesar de la oposición familiar, salvo la de mi abuela que me dijo: "trabaja en vacaciones en lo que sea, y lo que ganes te lo multiplico por tres". Dicho y hecho, durante un año logré juntar lo necesario para comprar una, al año siguiente otra, pero de dos velocidades, con la cual ya me dejaron ir a la preparatoria del Cristóbal Colón, y ahí induje al vicio de las dos ruedas motorizadas a mis mejores amigos; Alejandro Gilardi, Alberto Dunand, Federico Madrazo, entre otros, así como también a los de las colonias Valle y Narvarte tales como Peniche, Olmedo, Santacruz, Arredondo etc. Mi primera moto me enseño la importancia de las bujías, el tipo de aceite y la carburación, con bujías marca Lodge o Marchal lograba obtener hasta 10 km/h más de velocidad pico, que con bujías de marcas usuales en México. También me enseño que para las condiciones de México eran mejores las ruedas de gran diámetro y las carreras de suspensión largas. En segundo de prepa, pude al fin cumplir con mi sueño de comprar una verdadera moto, una Triumph Tunderbird 650 cc usada, del año 1951, igualita que la que Marlon Brando usaba en "El Rebelde".  Me sentía soñado, a los dos días de cumplir 18 años fui a tránsito a pasar mi examen de manejo.