Petróleo, su fin está cerca.

Petróleo, su fin está cerca.

En 1956 King Hubbert, geólogo de la empresa petrolera multinacional Shell, desarrollo los algoritmos matemáticos necesarios para calcular en qué momento, un pozo de hidrocarburos y por ende un yacimiento petrolero y un país, llegaría al máximo de producción petrolera o gasera.

Entre las predicciones encontradas sobresale el hecho de que, cuando se ha extraído aproximadamente la mitad de las reservas extraíbles de hidrocarburo la producción alcanza un cenit imposible de sobrepasar por más esfuerzos e inversiones que se hagan den dicho yacimiento o país.

 
Basado en sus cálculos matemáticos vaticinó que los Estados Unidos de Norte América llegarían en la parte de los 48 Estados a dicho  pico o cenit en 1970 o en 1971, la realidad no fue que el cenit se alcanzó en 1971. Para el mundo Hubbert previó que el pico se alcanzaría en el año 2000 pero debido al aumento del precio de los hidrocarburos y a métodos de extracción que permiten recuperar hasta el 60 % del aceite in situ en lugar del 30 al 40 % dicho pico mundial tal parece que se alcanzó el 16 de diciembre de 2005.
 
En México el pico de producción de petróleo crudo se alcanzó dos años antes, en diciembre del 2003, pues nuestro principal yacimiento Cantarell alcanzó el pico poco después y los otros yacimientos decaían más rápido que lo que aumentaba la producción de Cantarell.
 
Actualmente la producción de Cantarell decae a poco mas de 200 mil barriles por día ( 31 800 m3) al año y esa disminución se acelera. Cantarell llegó a producir 342 000 m3  al día y en abril de 2006 produjo 294 000 m3, el decaimiento continuará al 15 % por año.
 
Hay que hacer notar que hasta ahora no existe ningún yacimiento que pueda sustituir a Cantarell del cual depende más del 60 % de la producción petrolera nacional.
 
Muchas personas creen que aumentando la exploración en zonas lejanas o en los océanos se revertirá el proceso de desaparición del petróleo, pero hay que hacer notar que los geólogos hace tiempo que saben cuales son las condiciones necesarias para que se encuentre dicho bien esencial para el mantenimiento de la economía mundial, cuando menos en el modelo consumista prevaleciente, y el 90 % de los sitios posibles ya se han explorado.
 
La inmensa mayoría de los hidrocarburos provienen de la materia orgánica de los seres vivos que se acumula en sitios propicios, tales como el cráter del meteorito que impactó la tierra en Chicholub en la península de Yucatán y que causo la desaparición de la mayoría de los animales terrestres de peso superior a los 30 kg.
 
El 1 % de la materia orgánica se descompone en un material llamado kerogen, que entre 60 y 120 °C se transforma en petróleo, a una profundidad en donde la temperatura de la tierra, debido al decaimiento radiactivo, alcanza dicho margen de temperatura. A una temperatura superior el petróleo se descompone en gas natural.
 
La gran mayoría del petróleo que se consume en el mundo proviene de los llamados campos super gigantes, de los cuales Cantarell que fue descubierto en 1976 y puesto en explotación en 1979 era el tercero más grande, el mayor del mundo es Ghawar en Arabia Saudita, descubierto poco antes de la II guerra mundial y puesto en desarrollo en 1948, el segundo más grande es Burgán en Kuwait, descubierto en 1938 y cuyo primer pozo empezó a producir el 19 de marzo de 1938, un día después de la nacionalización petrolera en México.
 
Todos esos yacimientos petroleros ya están en decaimiento, los decaimientos han sido mitigados por la restauración de la industria petrolera de la ex URSS, que probablemente alcance el cenit en 2013 y por la explotación de yacimientos de petróleo no convencional, proveniente de arenas bituminosas como las que se encuentran en el yacimiento de Chicontepec en Veracruz y Puebla, Saskachewan y Manitoba en Canadá, y petróleo ultrapesado en Venezuela y el complejo Ku-Zaap-Maalob cerca de Coatzacualcos en el Golfo de México y en mínima parte por los enormes costos involucrados de esquistos bituminosos pero ninguna de esas fuentes podrá sustituir al petróleo convencional.
 
 Los biocombustibles no son la solución, pues sería necesaria la superficie de Africa para lograrlo, ni el hidrógeno por la enorme ineficiencia en el ciclo de su producción. A largo plazo solo la energía solar y quizá nuevos desarrollos en energía nuclear, podrán sustituir la enorme energía que consumimos en la actualidad.
 
 Fuentes como el viento, la energía de las olas, las hidroeléctricas solo mitigaran la falta de hidrocarburos, se calcula que en el 2030 la producción de hidrocarburos retrocederá a la que era en 1930 o sea el 6 % de la actual. La era del petróleo barato y masivo habrá durado un siglo.
 
A la humanidad no le queda como solución más que limitar radicalmente su crecimiento demográfico, utilizar sistemas eficientes de transporte como el ferrocarril, los tranvías, las motos ultraligeras, etc. 
 
Fís. Roger Magar